Este 5 de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación celebra el Día Mundial de las y los Docentes
y reconoce la labor que desempeñan en la proyección internacional de España
A través de la enseñanza del español y de múltiples iniciativas de formación, cooperación educativa y movilidad académica, miles de profesionales contribuyen cada día a difundir una de las principales señas de identidad de la política exterior española y a fortalecer los vínculos culturales con el resto del mundo.
La promoción internacional de la lengua española
constituye una de las líneas de acción más relevantes de la diplomacia española. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha destacado el valor del español como una “lengua de diálogo, convivencia, entendimiento y de acercamiento", subrayando el papel esencial que desempeñan quienes la enseñan dentro y fuera de nuestras fronteras. En este ámbito, el Instituto Cervantes
desarrolla una intensa actividad académica y formativa que alcanza una amplia dimensión internacional. La institución imparte más de 18.000 cursos de español y ofrece más de 900 actividades de formación para profesores, consolidando una red presente en 107 ciudades de 54 países.
La labor del profesorado se ve asimismo reforzada por programas impulsados por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que contribuyen a extender la enseñanza del español en todos los continentes mediante un programa de lectorados
dirigido a jóvenes hispanistas. Actualmente, 140 lectoras y lectores desarrollan su actividad docente en universidades de 75 países de los cinco continentes gracias a un programa con una trayectoria que se remonta a la década de 1940. Esta iniciativa permite acercar la lengua y la cultura españolas a miles de estudiantes y fortalece los lazos académicos entre España y numerosos centros universitarios internacionales.
La AECID también impulsa las Escuelas Taller
, un programa que este año celebra cuatro décadas de trayectoria formando a jóvenes en distintos países de Iberoamérica. Esta iniciativa combina capacitación profesional y oportunidades de empleo, contribuyendo al desarrollo social y económico de las comunidades donde está presente y favoreciendo la transmisión de conocimientos y competencias a nuevas generaciones. Desde su creación en 1985, el programa ha impulsado cerca de 30.000 proyectos y ha beneficiado a más de 1,2 millones de personas.
La promoción del conocimiento y la formación de docentes e investigadores encuentra igualmente un apoyo destacado en la Fundación Carolina
. A través de su programa de becas y ayudas, la institución concede cada año más de 200 oportunidades dirigidas a personal docente e investigador iberoamericano. Gracias a esta labor, cerca de 9.000 docentes e investigadores de América Latina han podido ampliar sus estudios y fortalecer sus capacidades profesionales en instituciones españolas.