En el marco de la transición política recién finalizada, conviene extremar las precauciones. En particular, se recomienda permanecer atento a la evolución de la situación, seguir las indicaciones de las autoridades, evitar desplazamientos no esenciales y evitar las concentraciones de personas y manifestaciones. Se recomienda vivamente evitar participar en manifestaciones de cualquier tipo, pues algunas han desembocado en actos de violencia duramente reprimidos por las fuerzas de seguridad.
Terrorismo y conflictos armados
La situación de seguridad es muy frágil, por lo que se ruega prudencia y precaución en todo el país. Se deben evitar los desplazamientos cerca de las fronteras (al menos a 30 kilómetros de distancia).
Destaca la inestabilidad en el noroeste (grupos armados de buscadores de oro en Tibesti y milicias rebeldes como el grupo FACT que incursionó en el país desde Libia en abril de 2021), en el noreste (elementos de grupos rebeldes sudaneses y efectos de la guerra en Sudán desde abril de 2023), en la cuenca del Lago Chad y en la frontera con Camerún (por las acciones terroristas de Boko Haram) y en la frontera con la República Centroafricana (por incursiones de grupos armados rebeldes centroafricanos).
Como consecuencia de la guerra en Sudán, desde diciembre de 2025 se han registrado graves incidentes de seguridad en la frontera noreste del país, sobre todo en las inmediaciones de Tiné.
En la región chadiana del Lago Chad continúa declarado el Estado de Emergencia por la amenaza terrorista. Tras el último atentado de 5 de mayo de 2026, el Estado de Emergencia del 7 al 27 de mayo incluye medidas como la prohibición de circulación de personas durante el toque de queda, la prohibición de reuniones sin autorización o un control reforzado de las comunicaciones.
Chad también registra numerosos conflictos intercomunitarios, que solo en 2022 provocaron cerca de 500 muertes. Se trata sobre todo de conflictos entre agricultores y ganaderos, y aunque se concentran en el centro y sur del país, también afectan a otras regiones. Provocan la salida del país de refugiados, grandes tensiones sociales en las zonas donde se producen y un alto riesgo de escalada.
Seguridad ciudadana y criminalidad:
SE RECUERDA QUE EXISTE UN SERIO RIESGO DE QUE SE PRODUZCAN SECUESTROS EN TODO EL PAÍS. A PESAR DE QUE EL MAYOR RIESGO SE RECOGE EN LA REGIÓN DEL LAGO CHAD Y EN LA REGIÓN DE TIBESTI, TAMBIÉN SE HAN PRODUCIDO INCIDENTES VIOLENTOS Y SECUESTROS DE CIUDADANOS EUROPEOS EN EL SUR DEL PAÍS.
Las vías de comunicación terrestre, normalmente pistas no asfaltadas, se encuentran en general en muy malas condiciones, y la situación empeora en la temporada de lluvias. Las graves inundaciones provocadas por las intensas lluvias de 2024 afectaron a muchas vías de comunicación, incluyendo los ejes principales y las carreteras de la capital.
Son relativamente frecuentes los asaltos de bandas armadas, agresiones y atracos en carretera, por lo que se aconseja extremar precauciones y no viajar bajo ningún concepto por la noche.
Se recomienda el aprovisionamiento de agua, gasolina y aceite de repuesto para los viajes de larga distancia debido a la escasez de estaciones de servicio en el trayecto.
Son frecuentes las inspecciones policiales en las carreteras y pistas, por lo que es conveniente revisar la documentación del vehículo y de sus ocupantes antes del viaje y tenerla siempre bajo control personal.
Se desaconseja por su peligrosidad el uso del transporte público, especialmente de mototaxis. En los últimos años se han registrado accidentes de autobús en varias rutas del país.
En las ciudades es aconsejable no salir por la noche y evitar las zonas más periféricas, aisladas y solitarias.
Se desaconseja cualquier traslado a pie en todo el territorio nacional.
Se recomienda aumentar la vigilancia y extremar las precauciones durante las entradas y salidas del domicilio habitual para evitar toda intrusión en el mismo.
La inestabilidad de los países vecinos afecta también a la situación de seguridad en Chad, que acoge a un gran número de refugiados, en general en situación precaria, procedentes de los países vecinos (sobre todo de Sudán y República Centroafricana).
Existe el riesgo de que muchos de los antiguos miembros de grupos rebeldes, una vez disueltos, puedan convertirse en asaltantes de caminos, delincuentes que suelen actuar con gran violencia, especialmente en las zonas de menor presencia de Estado. Se deben evitar las áreas próximas a las fronteras con Libia, Sudán y República Centroafricana, así como con Níger, Nigeria y Camerún.
Zona de riesgo alto (deben ser evitadas):