Gibraltar es una colonia. Desde los años sesenta, figura en el listado de las Naciones Unidas de “territorios no autónomos pendientes de descolonización”. Este vestigio colonial es incompatible con la Resolución 1514 (XV), de 1960, sobre descolonización. Naciones Unidas ha señalado que, en el proceso de descolonización de Gibraltar, el principio aplicable no es el de libre determinación de los pueblos sino el de restitución de la integridad territorial española. España ha solicitado reiteradamente al Reino Unido entablar negociaciones, en cumplimiento de lo dispuesto por Naciones Unidas desde 1965, para llegar a una solución definitiva de este contencioso.
Gibraltar fue cedida a Reino Unido por el Tratado de Utrecht. Sin embargo, solo se cedían “la ciudad y el castillo de Gibraltar junto con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen”. El istmo, al igual que las aguas adyacentes o el espacio aéreo suprayacente, no fue cedido por España y ha permanecido siempre bajo soberanía española. La ocupación de facto continuada por los británicos no cumple los requisitos del Derecho Internacional para la adquisición de soberanía. Esa es la razón por la que España siempre ha subrayado que la ocupación del istmo es ilegal y contraria al Derecho Internacional y, por tanto, ha reclamado siempre su devolución sin condiciones. España no reconoce la ocupación del istmo ni la verja como frontera.
Los principales documentos relativos al contencioso sobre Gibraltar son los siguientes:
- El Tratado de Utrecht. Firmado el 13 de julio de 1713, en su artículo X cede a la Corona Británica “la plena y entera propiedad de la ciudad y el castillo de Gibraltar, conjuntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen.
- La Resolución 2070 de la XX Asamblea General de Naciones Unidas
. Aprobada el 16 de diciembre de 1965, invita por primera vez a los gobiernos de España y Reino Unido a iniciar sin demora conversaciones sobre la soberanía de Gibraltar. - La Resolución 2353 de la XXII Asamblea General de Naciones Unidas
. Aprobada el 19 de diciembre de 1967, establece que toda situación colonial que destruya parcial o totalmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y específicamente con el párrafo 6 de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General sobre descolonización general. - La Resolución 2429 de la XXIII Asamblea General de las Naciones Unidas
. Aprobada el 18 de diciembre de 1968, pedía la Reino Unido que pusiese término a la situación colonial de Gibraltar antes de 1 de octubre de 1969. - La Declaración de Lisboa. Firmada el 10 de abril de 1980, recoge el compromiso de los dos Gobiernos de resolver el problema de Gibraltar en un espíritu de amistad y de acuerdo con las resoluciones pertinentes de la Naciones Unidas.
- La Declaración de Bruselas. Firmada el 27 de noviembre de 1984, sienta las bases de un nuevo proceso negociador en que se incluyen asuntos de soberanía.
¿Cuál es la situación de Gibraltar tras el Brexit?
España ha invitado en múltiples ocasiones al Reino Unido a retomar, a la mayor brevedad, la negociación bilateral sobre cuestiones de soberanía.
La salida del Reino Unido de la Unión Europea implicó, necesariamente, la de Gibraltar. Una vez consumado el Brexit, se inició un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo que regulase la relación de la Unión Europea con el Reino Unido en relación con Gibraltar y que desarrollara los distintos contenidos del denominado Acuerdo de Nochevieja de 2020.
El ministro José Manuel Albares anunció el 11 de junio de 2025 el acuerdo político definitivo sobre Gibraltar tras culminar con éxito las negociaciones en Bruselas junto al comisario europeo Maros Sefcovic y al ministro británico, David Lammy.
El 26 de febrero de 2026 se ha hecho público el texto del Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar y se ha iniciado su proceso de ratificación en el marco de la UE.
El texto del tratado establece un marco jurídico integral que favorece el desarrollo económico, refuerza las garantías sociales y consolida la cooperación entre las partes, al tiempo que España mantiene intacta su reclamación de soberanía.
El Acuerdo prevé la eliminación de la totalidad de las barreras físicas, los chequeos y los controles sobre las personas y mercancías que circulen entre España y Gibraltar, eliminando así el último muro de Europa continental.
En el ámbito de las personas, Gibraltar quedará conectado al espacio Schengen, sin formar parte de éste. España tendrá la responsabilidad de aplicar el acervo Schengen mediante controles efectivos por parte de la policía española de las personas que entren en Gibraltar por puerto y aeropuerto. Esto beneficiará especialmente a los cerca de 15.000 trabajadores transfronterizos que cruzan diariamente, pues no habrá controles de pasaporte entre ambos territorios. Las autoridades españolas tendrán última palabra sobre la emisión y renovación de los permisos de residencia en Gibraltar.
En el ámbito de las mercancías, se creará una unión aduanera entre la UE y Gibraltar, manteniendo una estrecha colaboración entre las respectivas autoridades aduaneras, eliminando los controles de mercancías y estableciendo una convergencia en materia de imposición indirecta e impuestos especiales que evitará distorsiones y contribuirá a la prosperidad de toda la región. Las aduanas españolas serán las encargadas de despachar las mercancías que entren y salgan de Gibraltar. Se establecerán controles de equipaje para viajeros con destino a la Unión Europea y Gibraltar, garantizando la seguridad y el cumplimiento de la normativa comunitaria.
El acuerdo incorpora medidas de convergencia en materia de fiscalidad indirecta sobre mercancías. Esta convergencia deriva del hecho que Gibraltar aplicará un impuesto indirecto equivalente al IVA, comenzando en un 15% desde la entrada en vigor del tratado y completando la convergencia en un plazo de tres años. El Tratado incluye disposiciones específicas para el tabaco conforme a la normativa europea. Estas medidas buscan evitar distorsiones económicas y reforzar la equidad en todo el entorno.
El Acuerdo también incluye compromisos de igualdad de condiciones en materia de ayudas estatales, fiscalidad, trabajo, comercio, desarrollo sostenible, lucha contra el blanqueo de capitales y transporte.
El texto prevé la adaptación a la normativa medioambiental comunitaria e incluye la creación de un mecanismo conjunto de evaluación de impacto ambiental. Se garantiza el cumplimiento de los estándares europeos en esta materia, reforzando la protección del entorno natural compartido.
También se ha acordado la creación de un mecanismo financiero para promover la cohesión y apoyar la formación y el empleo en la región. Se refuerza la coordinación en materia de seguridad social y se establecen medidas de protección específica de los trabajadores transfronterizos.
España desempeñará un papel central en la aplicación del Acuerdo, incluyendo la iniciativa para suspender su aplicación, aplicar salvaguardas o rescindir el acuerdo.
El tratado abre una nueva etapa para los más de 300.000 andaluces del Campo de Gibraltar, impulsando oportunidades económicas, estabilidad institucional y perspectivas de futuro en una región estratégica para España y Europa. Constituye un paso decisivo hacia un espacio compartido de prosperidad, cooperación y confianza, consolidando un modelo de relación que prioriza el bienestar de los ciudadanos y la estabilidad regional.
El efecto del Brexit en la movilidad de Gibraltar
En el ámbito de las personas, las Partes han acordado establecer controles fronterizos duales Gibraltar y Schengen en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar, que se llevarán a cabo mediante una plena cooperación entre las autoridades de la UE y del Reino Unido/Gibraltar, suprimiendo todos los controles en el paso fronterizo entre Gibraltar y La Línea para los muchos miles de personas que lo cruzan diariamente en ambas direcciones. Por parte de la Unión Europea, España realizará los controles Schengen completos.
En el ámbito de las mercancías, las Partes han acordado los principios que sustentan la futura unión aduanera entre la UE y Gibraltar, manteniendo una estrecha colaboración entre las respectivas autoridades aduaneras y eliminando los controles de mercancías. Otros aspectos importantes del futuro Acuerdo UE-Reino Unido incluyen compromisos de igualdad de condiciones en materia de ayudas estatales, fiscalidad, trabajo, medio ambiente, comercio y desarrollo sostenible, lucha contra el blanqueo de capitales y transporte – incluyendo el aeropuerto; los derechos de los trabajadores transfronterizos y la coordinación en materia de seguridad social. También se incluirá una cooperación específica en materia de medio ambiente.
Este acuerdo favorecerá la prosperidad y aportará confianza, seguridad jurídica y estabilidad a las vidas y el bienestar de la población de toda la región.