1. ¿Qué es la desinformación?
La desinformación se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de las democracias. Algunos de los principales conceptos relacionados con este fenómeno son los siguientes:
- Campañas de desinformación
: entendidas como patrones de comportamiento desarrollados en el dominio informativo, llevados a cabo de forma coordinada e intencional para manipular la realidad informativa, cuya implantación y difusión suponen una amenaza para los intereses del país, los valores constitucionales, los procesos democráticos, las instituciones democráticamente constituidas y, en definitiva, la seguridad nacional. Las campañas de desinformación no contienen siempre noticias falsas, lo que pretenden es distorsionar la realidad y la percepción de esta por parte de la ciudadanía.
- FIMI (Foreign Information Manipulation & Interference
, por sus siglas en inglés), se refiere a la desinformación generada por actores extranjeros y constituye una de las mayores preocupaciones de los países democráticos.
Organismos internacionales como las Naciones Unidas y la Unión Europea, o alianzas de carácter defensivo como la OTAN, reconocen la desinformación como una amenaza para los derechos humanos, la democracia y la seguridad de nuestros países. En la misma línea, en el informe Global Risks Report 2025 del Foro Económico Mundial la desinformación ocupa el primer puesto entre los riesgos más graves que en el corto plazo pueden afectar negativamente a la economía y a la población a nivel mundial, por encima de amenazas como el cambio climático y los conflictos armados.
Para hacer frente a este fenómeno global, España se ha consolidado como un actor comprometido y activo en la lucha contra la manipulación de la información y la desinformación, tanto en el ámbito europeo como internacional. Este compromiso se refleja en su cooperación con socios y aliados, como demuestra la Declaración de intenciones sobre la cooperación hispano-francesa en materia de protección del espacio informativo
, firmada recientemente con Francia.
Con las nuevas tecnologías y las redes sociales, este fenómeno se ha intensificado debido a factores como los algoritmos que amplifican contenido sensacionalista, el uso de bots para automatizar la difusión y la participación de actores estatales, paraestatales o no estatales en campañas de propaganda.
En procesos electorales como el Brexit o las recientes elecciones en Rumanía, en crisis como pandemia de COVID-19, la DANA o Ceuta o en conflictos armados como la invasión de Ucrania, se han puesto de manifiesto los impactos negativos de la desinformación, reflejados en la erosión de la confianza en instituciones, la polarización social y la interferencia en políticas públicas.
2. Técnicas de prevención: Prebunking y debunking
Con el objetivo de hacer frente a un fenómeno cada vez más difundido, han surgido una serie de técnicas de comunicación estratégica y planificada: el prebunking y el debunking institucional.
- Prebunking: conjunto de intervenciones comunicativas orientadas a inmunizar o alertar anticipadamente a la ciudadanía ante mensajes falsos.
- Debunking: conjunto de intervenciones comunicativas reactivas que tienen por objetivo desmentir o neutralizar una información ya publicada falsa, inexacta o engañosa.
Cuentas oficiales de ministerios y organizaciones internacionales en redes sociales juegan un papel crecientemente importante en el prebunking y debunking de narrativas falsas, utilizándolo como una herramienta de comunicación pública basada en evidencias, orientada a proteger el espacio informativo, garantizar el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz y salvaguardar la credibilidad de las instituciones democráticas.
En este sentido, la estrategia de comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación tiene un enfoque global y va desde el monitoreo y la detección de la desinformación, el desmentido de las noticias falsas y los bulos, hasta la publicación de artículos con información veraz para prevenir la propagación de la desinformación. Con tal fin, se ha creado una nueva sección en la página web del Ministerio denominada Exteriores Explica
, en la que se articulan respuestas a noticias falsas mediante la publicación de artículos con información veraz, clara y detallada.
3. Verificadores de datos o fact checkers
En la lucha contra la desinformación resulta clave la coordinación entre actores clave como son la Administración estatal, Organismos Internacionales (UE, OTAN, G-7, OCDE), instituciones académicas, la sociedad civil y los verificadores de datos o fact checkers. Esta coordinación permite hacer frente a la amenaza detectando y respondiendo de forma coordinada, más rápido, con mejores resultados y evitando duplicidades.
La verificación de datos es fundamental a la hora de combatir la manipulación de la información y las injerencias extranjeras. Los verificadores de datos ayudan a evaluar y verificar contenido, a fin de proporcionar al público información independiente, precisa y fiable en la que poder confiar.
Una labor fundamental es la de alertar a la ciudadanía de posibles noticias falsas que estén circulando en las redes mediante la publicación de desmentidos, al tiempo que ayudan a monitorizar posibles campañas que se estén organizando en las redes sociales mediante la identificación y el rastreo del contenido malicioso de los desinformadores.
El Observatorio Europeo de los Medios Digitales
(EDMO), es una iniciativa europea que reúne verificadores de datos, instituciones académicas europeas, profesionales de la alfabetización mediática y expertos en desinformación para luchar contra esta.
En España se pueden identificar actualmente diferentes agencias de verificadores de datos entre las que se encuentran EFE VERIFICA, RTVE VERIFICA, MALDITA, NEWTRAL o VERIFICAT, entre otros.
4. Lucha contra la desinformación a nivel internacional
La lucha contra las manipulaciones de la información y la desinformación requiere de una estrecha cooperación con socios y aliados.
- Cooperación bilateral
A nivel bilateral, España mantiene una estrecha cooperación con países socios y aliados, como Francia, con quien comparte la voluntad de desarrollar proyectos de cooperación que tengan como objetivo apoyar a los medios de comunicación para garantizar una información fiable, verificada, profesional e independiente y luchar contra la desinformación y las noticias falsas.
A tal efecto, el Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, junto a su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, han firmado una Declaración de intenciones sobre la cooperación hispano-francesa en materia de protección del espacio informativo
.
- Unión Europea
El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) puso en marcha en 2019 el Sistema de Alerta Rápida
(RAS), en el que participa España. La creación de un Sistema de Alerta Rápida con puntos de contacto nacionales para alertar instantáneamente sobre campañas de desinformación, busca asegurar el intercambio de información entre los Estados miembros y la UE y facilitar, tanto la monitorización de las redes para detectar campañas y acciones de desinformación, como, eventualmente, el diseño de respuestas comunes cuando resulte necesario.
En el marco del SEAE también se pueden identificar otras iniciativas como EUvsDisinfo
, proyecto dirigido a contrarrestar las campañas de desinformación atribuidas a actores extranjeros, especialmente Rusia, y reforzar la resiliencia informativa de los ciudadanos europeos. Desde su creación en 2015, ha analizado y documentado miles de contenidos desinformados, generando una base de datos pública que registra ejemplos de desinformación pro-Kremlin.
El Escudo Europeo para la Resiliencia Democrática
, es una iniciativa de la Comisión Europea para proteger y garantizar democracias sólidas y resilientes en todos los Estados Miembros UE. Para hacer frente a la amenaza que representa la desinformación en los procesos electorales, la UE busca mediante este mecanismo coordinar medidas para proteger los pilares clave de nuestros sistemas democráticos: elecciones libres y justas, medios de comunicación libres e independientes que garanticen la integridad del espacio informativo, una sociedad civil dinámica y unas instituciones democráticas sólidas.
Dentro de este marco, en febrero de 2026 se puso en funcionamiento el Centro Europeo para la Resiliencia Democrática, un marco de intercambio de información entre los Estados Miembros para coordinar las medidas y capacidades frente a las amenazas de desinformación comunes. El objetivo del Centro es conectar las redes y estructuras existentes en estrecha coordinación y con el apoyo del Sistema de Alerta Rápida del SEAE, previamente mencionado.
- OTAN
La OTAN
viene trabajando contra la desinformación prácticamente desde su creación en 1949 y reconoce la desinformación y las amenazas híbridas como una amenaza para la seguridad, dando un impulso en su lucha contra la desinformación a raíz de la anexión ilegal de Crimea en 2014.
A nivel interno, la OTAN se coordina en la lucha contra la desinformación con los países aliados mediante el Grupo de Alerta Rápida de la OTAN (NRRG), proporcionando alerta temprana y propuestas de actuación rápida ante amenazas emergentes, y mediante la evaluación del ecosistema de información de la OTAN (IEA), sistema operativo que combina información proporcionada por los aliados con fuentes externas para articular una estrategia de comunicación frente a la desinformación. Asimismo, en 2015 se creó el Centro de Excelencia en Comunicación Estratégica con sede en Riga que tiene por misión proporcionar contribuciones tangibles a las capacidades de comunicación estratégica de la OTAN, de los aliados y de los socios de la organización.
A nivel externo, la organización coopera con el resto de los socios como la UE, a través del mecanismo RAS del SEAE, el Mecanismo de Respuesta Rápida del G7, las Naciones Unidas y la OCDE. La OTAN también trabaja con empresas privadas, medios de comunicación, plataformas digitales y miembros de la sociedad civil para hacer frente a esta amenaza.