El Gobierno de España condena la inaceptable escalada de violencia en Cisjordania iniciada desde el pasado 28 de febrero, y traslada su profunda consternación y condena por la muerte de ciudadanos palestinos en Cisjordania, así como por la persecución y violencia sistémica ejercida sobre los activistas israelíes que defienden los derechos y dignidad de los palestinos.
Las impunes acciones perpetradas por colonos violentos atentan contra la seguridad e integridad de la población palestina, atacan sus propiedades y bienes y destruyen sus medios de vida, como los campos de olivos o las infraestructuras de empresas, forzando en última instancia el desplazamiento forzoso de los palestinos de sus tierras y hogares.
España reitera su especial preocupación por los inaceptables ataques a lugares de culto, en última instancia el ataque contra la mezquita de Duma perpetrado por colonos. España seguirá condenando todas las agresiones contra la libertad de culto y que inciten discursos de odio por motivos religiosos.
La violencia en Cisjordania se une a las operaciones militares que en Gaza siguen cobrándose la vida de civiles, resultando en más de 650 muertos desde el alto el fuego, incluida la muerte de una niña de 5 años el pasado jueves 12 en Beit Lahia.
El Gobierno de España rechaza asimismo todas las últimas decisiones adoptadas por distintas autoridades israelíes para ampliar su política de expansión de asentamientos y control sobre el territorio palestino de Cisjordania, y que constituye una flagrante violación del derecho internacional y del derecho internacional humanitario.
España urge al Gobierno de Israel a poner fin con determinación a la violencia y a la impunidad y que los responsables de esas acciones respondan de sus actos ante la justicia. Estas acciones violentas ponen en riesgo los esfuerzos por alcanzar la paz, sobre la base de la resolución 2803 y la Declaración de Nueva York, además de amenazar la viabilidad del Estado de Palestina, socavando la implementación de la solución de los dos Estados.