El Gobierno de España condena la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos en Irán y exige a las autoridades del país que se respete y garantice el ejercicio de la libertad de expresión y de manifestación pacífica.
El Gobierno de España reclama a las autoridades de Irán que se levanten de manera inmediata todas las restricciones a las comunicaciones y se ponga fin a las detenciones arbitrarias de manifestantes pacíficos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores sigue permanentemente la evolución de la situación, en contacto con la Embajada en Teherán, que sigue plenamente operativa para atender a la colonia española.