El Gobierno de España condena la grave escalada de violencia en Cisjordania, que está alcanzando niveles inéditos. Las acciones de colonos violentos siguen atentando contra la seguridad e integridad de la población palestina, atacando sus propiedades y bienes así como destruyendo sus medios de vida como son los campos de olivos o las infraestructuras de empresas.
España reitera su especial preocupación por los ataques a lugares de culto, como el incendio ayer de la mezquita de la localidad de Deir Istiya.
El Gobierno de España rechaza asimismo la política de expansión de asentamientos, incluida la última decisión unilateral del ministerio de Defensa israelí definiendo los límites de trece asentamientos en Cisjordania, que constituye una flagrante violación del derecho internacional.
España urge al Gobierno de Israel a poner fin con determinación a la violencia y a la impunidad y que los responsables de esas acciones respondan de sus actos ante la justicia. Estas acciones violentas ponen en riesgo los esfuerzos por alcanzar la paz, sobre la base del plan de paz estadounidense y la Declaración de Nueva York, además de amenazar la viabilidad del Estado de Palestina, socavando la implementación de la solución de los dos Estados