Las estimaciones apuntan a que los daños a bienes culturales en los últimos cuatro años ascienden a 4500 millones de dólares. Para garantizar la continuidad de la educación, la UNESCO ha mejorado el acceso a los servicios de salud mental y la asistencia psicosocial para casi 320 000 estudiantes, y ha optimizado la capacidad de apoyo en materia de salud mental de más de 42 000 profesionales de la educación y de la psicología en el ámbito escolar. La recuperación y la reconstrucción de los sectores de la educación, los medios de comunicación y la cultura durante la próxima década requerirán cerca de 52 130 millones de dólares.
Desde el inicio, la UNESCO ha apoyado al pueblo de Ucrania guiada por las necesidades concretas sobre el terreno y respaldada por contribuciones internacionales específicas, ha movilizado más de 75 millones de dólares
, incluida la nueva financiación de Japón
, con la convicción de que la educación, la cultura, la información y las ciencias son un salvavidas para la resiliencia del pueblo de Ucrania.
«La prioridad de la UNESCO es garantizar que, en paralelo de la ayuda que se presta a la población para paliar el profundo impacto de la guerra, los esfuerzos de recuperación y reconstrucción se lleven a cabo conforme a las normas internacionales, fortalezcan los sistemas nacionales y los derechos humanos y sitúen a las personas, en particular mujeres, niños, docentes, personal científico, comunidades y profesionales de la cultura, en el centro de la recuperación como actores y beneficiarios clave», ha declarado Chiara Dezzi Bardeschi, jefa de la antena de la UNESCO en Ucrania.
Para garantizar la continuidad de la educación, la UNESCO ha mejorado el acceso a los servicios de salud mental y apoyo psicosocial para casi 320 000 estudiantes y ha impartido formación sobre salud mental a más de 42 000 profesionales de la educación y de la psicología en el ámbito escolar. Asimismo, 77 000 docentes han recibido formación sobre pedagogía digital y se han reparado 31 centros educativos. La UNESCO seguirá mejorando los servicios educativos inclusivos y seguros, modernizando los sistemas digitales y de datos e impartiendo formación a gran escala a la comunidad docente para ayudar a reconstruir una educación resiliente y moderna.
Para reconstruir el sector de los medios de comunicación, más de 5100 periodistas han recibido ayudas en forma de subvenciones, cursos sobre seguridad, suministro de equipos y asistencia psicológica. La UNESCO ha abierto siete centros en todo el país para apoyar el trabajo de los periodistas. Las campañas de alfabetización mediática e informativa han sido vistas por más de 13 millones de personas.
Para estabilizar el patrimonio y reconstruir la cultura, la UNESCO ha formado, junto con sus socios, a más de 2500 profesionales del ámbito de la cultura en la mejora de sus capacidades para la futura reconstrucción; ha contribuido en la rehabilitación de 20 sitios culturales en seis regiones y ha creado el Centro Cultural de Lviv, que ha acogido a 3500 participantes y 130 eventos. La UNESCO también está apoyando la integración de la cultura en las actividades nacionales de recuperación y la finalización de la Estrategia Nacional para la Cultura de 2025-2030.
Para aumentar la resiliencia del sector de la ciencia, la UNESCO ha evaluado las necesidades psicosociales y de salud mental de la comunidad científica ucraniana, ha puesto en marcha la iniciativa de acceso remoto a equipos de laboratorio, que ofrece oportunidades de investigación en asociación con laboratorios internacionales, y aborda los impactos ambientales a largo plazo de la destrucción de la presa de Kajovka mediante nuevos sistemas de vigilancia y alerta temprana para los recursos hídricos. También está promoviendo la gobernanza digital y científica de Ucrania apoyando el desarrollo de la política nacional de Ciencia Abierta.
La UNESCO reafirma la necesidad vital de la educación, la cultura, las ciencias y la información en tiempos de crisis como base para la futura reconstrucción y la paz, y pide la protección inmediata de las infraestructuras civiles. Esos espacios están protegidos por el derecho internacional y no deben ser atacados.
La UNESCO seguirá apoyando a Ucrania para consolidar la transición de la respuesta de emergencia a la reconstrucción sostenible, prestando asistencia en la reparación de la infraestructura educativa, la estabilización de los sitios culturales dañados y el restablecimiento de la capacidad nacional para la conservación y ordenación del patrimonio. Su preservación es esencial para salvaguardar la vida humana, la dignidad y las perspectivas de recuperación.