El Decenio de la Ciencia
está utilizando todo el espectro de las ciencias para abordar crisis globales complejas como la disrupción del clima, la desigualdad y la gobernanza de tecnologías emergentes como la IA y la ciencia cuántica. El Informe mundial
(en inglés) presentado hoy evalúa los dos primeros años del Decenio basándose en datos de 397 iniciativas científicas de 79 países. El documento refleja una respuesta sin precedentes de la comunidad científica mundial: se han movilizado 50 millones de dólares en fondos confirmados y proyectos que contribuyen a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Sin embargo, los mismos datos ponen de manifiesto un importante desequilibrio. África cuenta con menos del 10 % de las iniciativas del Decenio a pesar de representar al 17,5 % de la población mundial. Por otra parte, el 40 % de las iniciativas participantes han identificado la coordinación, y no la financiación, como principal barrera, lo que apunta a una brecha de gobernanza que el dinero por sí solo no puede solucionar.
«El mundo no carece de conocimiento científico; lo que necesitamos son sistemas más eficaces para poner ese conocimiento al servicio de las personas y el planeta. Dos años después del Decenio de la Ciencia, la movilización de la comunidad científica mundial ha sido extraordinaria. Ahora los gobiernos deben convertir este impulso en políticas, presupuestos e impactos medibles con el apoyo de la UNESCO», ha declarado Khaled El-Enany, Director General de la UNESCO.
El informe identifica cinco reformas estructurales alineadas con los ODS:
- Reformar la manera en que se recompensa la investigación que sigue la cultura de «publicar o perecer»;
- Ampliar el acceso equitativo a la infraestructura y los conocimientos científicos para permitir que todos los países participen y se beneficien;
- Crear conexiones directas entre la comunidad científica y quienes toman decisiones para garantizar que la investigación responda a las necesidades de la sociedad;
- Restablecer la confianza pública en la ciencia a través de la integridad, la inclusión y la alfabetización científica;
- Gobernar de manera responsable las nuevas tecnologías, incluida la IA, antes de que superen nuestra capacidad para controlarlas.
Ciencia abierta: convertir las políticas en acciones concretas
Nuevos datos de la UNESCO también hablan del grado de implementación en 81 países de la Recomendación de la UNESCO sobre Ciencia Abierta
desde su adopción en 2021. Las conclusiones muestran que el 60 % de las políticas de ciencia abierta adoptadas en los últimos cinco años hacen referencia explícita a la Recomendación, lo que demuestra que este instrumento está configurando directamente la forma en que los gobiernos diseñan la política científica.
Sin embargo, el progreso sigue siendo desigual: si bien el 79 % de los gobiernos afirman tener un marco político sobre ciencia abierta, solo el 41 % tienen un plan para implementarlo, y solo uno de cada tres tiene un mecanismo de supervisión para garantizar que estas políticas están alcanzando su objetivo de hacer que la investigación científica sea más accesible.
Ciencia para la próxima generación
Al margen de la conferencia, la UNESCO y la Fundación AXA para el Progreso Humano han presentado Next Generations, una exposición fotográfica de once jóvenes sobresalientes en el ámbito de la investigación en todo el mundo y las historias detrás de su trabajo; un recordatorio de que el trabajo de quienes impulsan la próxima década de descubrimientos científicos ya está en marcha.
Bajo el tema Ciencia en acción: trazando un futuro sostenible y equitativo para todos, la Conferencia mundial abordará los desafíos más apremiantes para salvar la brecha entre la investigación científica y las decisiones que afectan a la vida de las personas, entre las que se encuentran reducir las desigualdades científicas mundiales entre el Norte y el Sur, y entre hombres y mujeres, poner en práctica los compromisos sobre ciencia abierta y recuperar la confianza del público en la ciencia.
Más información
Decenio Internacional de las Ciencias para el Desarrollo Sostenible (2024-2033)
(en inglés)