El sector creativo podría perder hasta un 24 % de sus ingresos en 2028, según un nuevo informe de la UNESCO

La UNESCO acaba de publicar la última edición de su informe de referencia Re|pensar las políticas para la creatividadSe abre en ventana nueva, que analiza un panorama cultural en rápida evolución influido por la transformación digital, la inteligencia artificial (IA), los cambios en las dinámicas comerciales mundiales y las crecientes amenazas a la libertad artística. Un informe de seguimiento de alcance global que recoge datos de más de 120 países y que apunta la necesidad de políticas más sólidas para proteger a quienes se dedican a la creación frente al aumento de las desigualdades.

Ayer

«El informe de la UNESCO Re|pensar las políticas para la creatividad, referente mundial con una década de trayectoria, plantea la necesidad de renovar y fortalecer el apoyo a quienes se dedican a la creación artística y cultural en un contexto en el que la IA y las transformaciones digitales están redefiniendo las industrias creativas y presenta un modelo con más de 8100 medidas políticas», ha declarado Khaled El-Enany, Director General de la UNESCO.

La diversidad de las expresiones culturales sigue infravalorada

El documento subraya que, si bien las industrias culturales y creativas se reconocen cada vez más como motores del crecimiento económico, la cohesión social y el desarrollo sostenible, los sistemas que las apoyan siguen siendo frágiles y desiguales.

  • Aunque el 85 % de los países encuestados incluye las industrias culturales y creativas en los planes nacionales de desarrollo, solo el 56 % establece objetivos culturales específicos, lo que revela una brecha entre los compromisos generales y las acciones reales.
  • El comercio mundial de bienes culturales se duplicó y alcanzó los 254 000 millones de dólares en 2023, con un 46 % de las exportaciones procedentes de países en desarrollo. Sin embargo, los países en desarrollo representan poco más del 20 % del comercio mundial de servicios culturales, lo que refleja las crecientes disparidades a medida que los mercados se desplazan hacia los formatos digitales.
  • La financiación pública directa para la cultura se mantiene en niveles alarmantemente bajos, por debajo del 0,6 % del PIB mundial, y sigue disminuyendo.
  • Un persistente «muro de visados» limita la movilidad artística, ya que el 96 % de los países desarrollados impulsa la movilidad hacia el exterior, pero solo el 38% facilita la movilidad entrante desde países en desarrollo.

Una brecha digital que afecta a las economías creativas

Si bien las tecnologías digitales han ampliado el acceso a herramientas y audiencias creativas, también han intensificado las desigualdades y la precariedad económica.

  • Los ingresos digitales representan ahora el 35 % de los ingresos de quienes se dedican a la creación frente al 17 % en 2018, lo que evidencia un cambio estructural acompañado de inestabilidad en las ganancias y una mayor exposición a infracciones de propiedad intelectual.
  • Para 2028, la proyección indica que el impacto de los contenidos producidos por IA generativa provocará pérdidas globales de ingresos estimados en un 24 % en la creación musical y un 21 % en la creación audiovisual.
  • El 67 % de la población de los países desarrollados posee competencias digitales esenciales frente al 28 % en los países en desarrollo, lo que acentúa las diferencias Norte-Sur.
  • La concentración del mercado en un reducido número de plataformas de streaming y la opacidad de los sistemas de curación de contenido marginan a los creadores menos conocidos.
  • Solo el 48 % de los países están desarrollando estadísticas para hacer un seguimiento del consumo cultural digital, lo que limita las acciones políticas efectivas.

Amenazas crecientes a la libertad artística

El informe destaca la creciente preocupación por la libertad artística y la seguridad de quienes se dedican a la creación:

  • Solo el 61 % de los países mantienen órganos independientes de vigilancia de la libertad artística.
  • La inestabilidad política, los conflictos y los desplazamientos aumentan los riesgos para quienes trabajan en el ámbito cultural, pero solo el 37 % de los países anuncian iniciativas para su protección.
  • Los mecanismos de apoyo para artistas en riesgo siguen estando fragmentados y carecen de recursos suficientes, mientras que la vigilancia digital y el sesgo algorítmico plantean nuevos desafíos.

Persistentes brechas de género e inclusión

Los avances hacia la igualdad entre géneros siguen siendo dispares. Si bien el liderazgo de las mujeres en las instituciones culturales nacionales ha aumentado a nivel mundial —del 31 % en 2017 al 46 % en 2024— persisten disparidades significativas: las mujeres ocupan el 64 % de los puestos de liderazgo en los países desarrollados frente a solo el 30 % en los países en desarrollo. Los marcos normativos a menudo siguen situando a las mujeres principalmente como consumidoras culturales en lugar de apoyarlas como creadoras y líderes en los sectores culturales y creativos.

La UNESCO apoya la creatividad

La UNESCO ha dedicado más de dos décadas a poner la cultura y las industrias creativas en el centro de la política mundial, la planificación del desarrollo y la respuesta a las crisis aSe abre en ventana nueva través de la Convención de 2005 sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de 2005Se abre en ventana nueva. El informe de 2026 Re|pensar las políticas para la creatividad es la cuarta entrega de la serieSe abre en ventana nueva que supervisa la aplicación de esta Convención de la UNESCO. El informe se publica con el apoyo del Gobierno de Suecia y la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

La Organización ha ayudado a más de 100 países a diseñar o reformar políticas culturales centradas en ámbitos como el fortalecimiento de las protecciones socioeconómicas para artistas, el acompañamiento a la transición digital de los sectores creativos y el aumento de la capacidad de las comunidades vulnerables para crear, expresar y compartir la diversidad de sus identidades culturales. La UNESCO también ha proporcionado formación y herramientas a miles de profesionales de la cultura, artistas y grupos de la sociedad civil para ayudarles a afrontar los complejos desafíos actuales. Los Estados parte de la Convención de 2005 han adoptado más de 8100 políticas y medidas culturales para afianzar el papel de las industrias culturales y creativas en el desarrollo sostenible. A través del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural (FIDC), la UNESCO ha apoyado 164 proyectos en los ámbitos del cine, las artes escénicas, las artes visuales y las artes mediáticas, así como en el diseño, la música y la edición en 76 países del sur global.​



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