El número de estudiantes en enseñanza superior crece más del doble en 20 años, pero persisten las desigualdades

​El primer Informe mundial sobre tendencias de la educación superior de la UNESCO muestra que el número de estudiantes matriculados en educación superior en todo el mundo se ha duplicado con creces en las últimas dos décadas y ya alcanza los 269 millones en 2024. La movilidad internacional se ha triplicado en el mismo período, con casi 7,3 millones de estudiantes que estudian en el extranjero, la mitad de ellos en países europeos y norteamericanos. En la actualidad, las mujeres superan a los hombres en la enseñanza superior, pero siguen a la zaga en estudios de doctorado. Persisten grandes desigualdades geográficas, con menores tasas de matriculación y finalización en regiones como África subsahariana.

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«Este nuevo informe evidencia un aumento en la demanda de educación superior y el papel irremplazable que desempeña en la construcción de sociedades sostenibles. Sin embargo, esta expansión no siempre se traduce en oportunidades equitativas, lo que pone de relieve la necesidad de modelos de financiación innovadores para ofrecer una educación superior inclusiva y de calidad. A través de iniciativas importantes como la Convención Mundial sobre Educación Superior y el Pasaporte de cualificaciones, la UNESCO seguirá apoyando a los países para ofrecer oportunidades de educación superior de alta calidad para todas las personas», ha declarado Khaled El-Enany, Director General de la UNESCO.

El informeSe abre en ventana nueva de hoy, que incluye nuevos datos de 146 países, muestra que el número de estudiantes matriculados en educación superior en todo el mundo ha aumentado de unos 100 millones en 2000 a 269 millones en 2024, lo que representa el 43 % de la población en edad de recibir educación superior (típicamente 18-24 años).

No obstante, este crecimiento oculta grandes disparidades regionales: el 80 % de los jóvenes de Europa Occidental y América del Norte están matriculados en educación superior, el 59 % en América Latina y el Caribe, el 37 % en la región de los Estados Árabes, el 30 % en Asia Meridional y Occidental y el 9 % en África subsahariana.

Las instituciones privadas siguen representando un tercio de la matrícula mundial, con el porcentaje más elevado en América Latina y el Caribe (49 % en 2023). En países como Brasil, Chile, Japón y la República de Corea, cuatro de cada cinco estudiantes asisten a una institución privada de educación superior. El informe muestra que solo un tercio de los países establece por ley la gratuidad de la enseñanza superior pública.

La finalización de los estudios no ha aumentado al mismo ritmo que la matrícula, y la tasa bruta de graduación mundial solo ha aumentado del 22 % en 2013 al 27 % en 2024.

Aumentan la movilidad internacional y la igualdad de género

En las últimas dos décadas, el número de estudiantes que viajan al extranjero para recibir educación superior ha aumentado más del triple, pasando de 2,1 millones en 2000 a casi 7,3 millones en 2023. Sin embargo, la movilidad solo beneficia al 3 % de los estudiantes en todo el mundo, con importantes disparidades regionales.

Siete países (Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Alemania, Canadá, la Federación de Rusia y Francia) siguen acogiendo a la mitad de todos los estudiantes internacionales. Países como Türkiye y los Emiratos Árabes Unidos ganan en popularidad; sus cifras de movilidad, multiplicadas por cinco en los últimos diez años, los sitúan ahora a poca distancia de Francia.

Los estudiantes internacionales prefieren cada vez más estudiar en su ámbito regional; en América Latina y el Caribe, la proporción de movilidad intrarregional aumentó del 24 % al 43 % entre 2000 y 2022, siendo Argentina el principal destino. Los estudiantes internacionales de los Estados Árabes se concentran cada vez más en los países del Golfo y Jordania, lo que marca un cambio del predominio de Europa occidental y América del Norte hace una década.

La UNESCO desempeña un papel importante en la promoción de la movilidad estudiantil internacional a través de su Convención Mundial sobre el Reconocimiento de Cualificaciones relativas a la Educación SuperiorSe abre en ventana nueva y sus equivalentes regionales, que ya han sido ratificados por 93 países. La Convención no solo establece el reconocimiento justo y transparente de las cualificaciones, sino que también fija estándares universales de aseguramiento de la calidad para garantizar la confianza en las cualificaciones de educación superior en todo el mundo.

En la actualidad, las mujeres superan a los hombres en la enseñanza superior: en 2024 había 114 mujeres matriculadas en la enseñanza superior por cada 100 hombres. Se ha alcanzado la paridad entre géneros en todas las regiones excepto en África subsahariana. Asia Central y Meridional ha logrado grandes progresos, pasando de 68 mujeres matriculadas por cada 100 hombres en 2000 a alcanzar la paridad entre géneros en 2023. Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en estudios de doctorado y ocupan solo alrededor de una cuarta parte de los puestos de alta dirección en el ámbito académico.

La equidad, la calidad y la financiación siguen siendo retos apremiantes

Aunque se observan algunos avances, solo un tercio de los países han implementado programas para apoyar el acceso a la educación superior de los grupos infrarrepresentados. Países como Chile, Filipinas, Italia, Japón, República de Corea, Mauricio, México y Sudáfrica han reducido o abolido las tasas de educación superior para los grupos citados.

A pesar de que la matrícula se ha multiplicado por nueve, pasando del 1 % en 2019 al 9 % en 2025, los refugiados siguen enfrentándose a importantes obstáculos para acceder a la educación superior. Una de las principales barreras es el reconocimiento de las cualificaciones faltantes o no verificables, particularmente en el Sur Global.

La UNESCO trabaja para abordar este problema con su Pasaporte de cualificacionesSe abre en ventana nueva, un instrumento para reconocer las calificaciones académicas, profesionales y vocacionales de los refugiados y las personas desplazadas por la fuerza. El pasaporte de calificaciones de la UNESCO se está aplicando actualmente en Iraq, Kenya, Uganda, Zambia y Zimbabwe, con planes de ampliación, y ya se ha expedido a cientos de solicitantes que cumplían los criterios.

La inversión pública en educación superior representa en promedio alrededor del 0,8 % del PIB mundial, mientras que el endurecimiento fiscal en muchos contextos está aumentando la presión sobre las instituciones de educación superior, lo que crea la necesidad de modelos de financiación innovadores que permitan ofrecer una educación superior inclusiva y de calidad.

​Por último, en el informe se señala que la rápida expansión del número de estudiantes en las últimas décadas ha ejercido presión sobre los sistemas de educación superior, poniendo de manifiesto la necesidad de garantizar estándares de calidad en la enseñanza y medidas adicionales para ampliar el acceso a la educación superior de los grupos desfavorecidos, al tiempo que se garantiza una financiación equitativa y sostenible. Las tecnologías digitales y la inteligencia artificial también están cambiando la enseñanza y el aprendizaje, aunque solo una de cada cinco universidades tenía una política formal de inteligencia artificial en 2025.


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