Los días 8 y 9 de enero se ha celebrado en Madrid la Conferencia de Embajadores y Embajadoras de España acreditados en el exterior. Bajo el lema «España, un actor global», a lo largo de dos jornadas se ha reflexionado sobre las prioridades de la política exterior española para 2026, con el objetivo de reforzar el liderazgo y la voz propia de España en la escena internacional. La reciente firma del acuerdo entre la Unión Europea y MERCOSUR, los conflictos en Gaza y Ucrania, así como la situación en Venezuela, han centrado también una parte relevante de los debates.
La Conferencia, dirigida por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, fue inaugurada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y clausurada por Su Majestad el Rey Felipe VI. En las sesiones plenarias participaron asimismo, como invitado, el ministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Yusuf Maitama Tuggar, y los ministros españoles del Interior, Fernando Grande-Marlaska; de Defensa, Margarita Robles; y de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
En sus palabras de clausura, el Rey Felipe VI subrayó que este es, más que nunca, «el tiempo de los diplomáticos», y animó al Servicio Exterior español a continuar con su labor. Destacó el prestigio de la diplomacia española, basado en la escucha, el conocimiento profundo y la capacidad de consenso. «Sois necesarios, en primer lugar, en la defensa del multilateralismo. No hay mejor manera de defenderlo que a través de la coherencia y la eficacia», afirmó el monarca.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló en la sesión inaugural que, ante un mundo cada vez más multipolar, «España apuesta por un internacionalismo sensato, por una acción exterior que, sin renunciar a lo que somos, aspire a construir nuevas alianzas y a estrechar sus vínculos con otras regiones y países». Añadió que, «en un contexto en el que los valores se tambalean, nuestro país defiende situarse en el centro de un rearme moral, por principio, por dignidad y porque, en última instancia, no hay mejor defensa de nuestro interés nacional que contribuir a construir un mundo mejor, siendo un ejemplo de ciudadanía global y un referente para la comunidad internacional».