Buscar una entrada

Blog "Reflexiones exteriores"
20AGOSTO2019
Poder punzante y comunicación estratégica

​El pasado 2 de julio participé en El Escorial en una mesa redonda sobre geopolítica y comunicación en el marco del curso de verano de la Universidad Complutense sobre Tendencias geopolíticas, organizado por Instituto Español de Estudios Estratégicos.

En ella hablé sobre el llamado “poder punzante”, esto es, «el uso engañoso de información con fines hostiles» (1), desde una perspectiva española y europea. Mi intervención íntegra puede encontrarse aquí, pero resulta muy larga para un blog, así que retomo a continuación los retos y conclusiones que identifica:

Retos

Es este un sector de las relaciones internacionales que en muy pocos años ha cobrado una enorme relevancia, y que aún la tendrá mayor en los venideros. Por poner un ejemplo, la Estrategia Nacional de Seguridad española de 2013 ni siquiera mencionaba la desinformación, que no era por tanto percibida entonces como un riesgo de primer orden. Las acciones híbridas en Ucrania, las campañas de propaganda de Daesh y las interferencias observadas en distintas elecciones han cambiado radicalmente el panorama. Esta nueva situación exige una amplia gama de respuestas, pero esas mismas respuestas plantean retos que quedan aún por resolver. Podemos agrupar estos retos en un doble plano, el de las sociedades democráticas en general, y en el europeo en particular.

En cuanto a las sociedades democráticas, se plantea el dilema entre, por un lado, la lucha contra la desinformación y, por otro lado, la libertad de información y de expresión. Las legislaciones que se han aprobado en países como Alemania o Francia han suscitado en sus respectivas sociedades un debate acerca del peligro de caer en la censura de las ideas que se consideran inconvenientes y dejar espacio solamente para una «verdad oficial» u «ortodoxa». Además, la trazabilidad de la información y control de bots, cuentas falsas, y otros instrumentos de ingeniería informativa parece chocar con el derecho al anonimato en la red (asaltado también por el lado comercial, y al que se augura un incierto futuro). Esta trazabilidad tiene por objeto permitir el control del origen último de la información, en particular cuando nos enfrentamos a injerencias extranjeras, pero puede tener como efecto secundario poner en peligro la privacidad de las personas. En un momento en que los regímenes autoritarios desarrollan sistemas de control total de la actividad de los particulares, incluido mediante sistemas de reconocimiento facial, la cuestión de la trazabilidad constituye, no una cuestión técnica, sino de derechos civiles.

De modo más general, se plantea la necesidad de un «rearme moral» de las sociedades democráticas, y éste no es sólo un desafío exterior. De hecho, puede considerarse que la trivialización de la verdad o la «política espectáculo» en nuestras propias sociedades plantea un reto de alcance mayor a nuestras democracias que las acciones de terceros.

Hay que recordar que la utilización del sharp power por poderes externos no se basa tanto en la creación de vulnerabilidades, como en la explotación de vulnerabilidades preexistentes. Por ello, más allá de la vigilancia ante las «noticias falsas» u otras medidas concretas, resulta necesario fortalecer la resiliencia colectiva de nuestras sociedades democráticas mediante un proceso de reivindicación de los valores de democracia y libertad y de universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos, frente a los intentos de relativizar estos valores (2) .

A los Estados miembros de la Unión Europea, por su parte, se les plantea el reto de conservar su soberanía en un espacio tecnológico e industrial dominado por poderes extraeuropeos. En efecto, la cuestión de la «autonomía estratégica», que se ha suscitado en primer lugar en el terreno de la defensa, cubre el espacio más amplio de la seguridad, y sin duda abarca a las esferas de la información y de Internet y, más allá, de la economía digital. Como recuerda un reciente informe del Real Instituto Elcano «La banca europea descarga sus datos en nubes que son norteamericanas o chinas, ya que ninguna empresa europea proporciona ese servicio». El caso de las sanciones a Irán y la dependencia del sistema de pagos Swift basado en EE. UU., es otro buen ejemplo de esa dependencia del exterior (3)

El carácter multidimensional de este desafío digital, con vertientes política, de comunicación, de seguridad, cibernética, económica y de política industrial, exige una respuesta comprehensiva que sólo puede ser realmente eficaz desde un planteamiento europeo, pues todas estas piezas sólo encajan a ese nivel. La UE está respondiendo a este desafío mediante la capacidad de proyección de sus normas internas al espacio internacional, que le da el tamaño de su mercado interior, tratando de evitar así el efecto contrario, esto es, que otros poderes impongan sus normas técnicas, con las implicaciones de seguridad que ello tiene (el debate sobre esta cuestión se plantea ahora con la tecnología 5G y China, pero se extiende al conjunto de la economía digital). El potencial del Reglamento Europeo de protección de datos como estándar internacional en la materia es un buen ejemplo de esta política de «norm setting» por parte de la UE.

Menos éxito está teniendo la UE en el terreno empresarial, con la flagrante ausencia de grandes plataformas digitales europeas. Por el momento, la estrategia europea hacia la plataformas existentes ha sido la de impulsar mecanismos de autorregulación, pero está por ver hasta qué punto se puede delegar el ejercicio del poder público en el ámbito privado en un sector que incide en el funcionamiento de la arena de debate político. Más allá, se plantea la cuestión de si estas plataformas, como canales de información y de relación, no constituyen hoy suministradores de bienes públicos básicos (4) y si su marco regulatorio no debería ser más estricto, y su propiedad, en particular la propiedad extranjera, objeto de una vigilancia especial. De nuevo, cabe pensar que, dada la dimensión de estas plataformas y la envergadura de los desafíos que plantean, para ser eficaz la respuesta pública en forma de regulación ha de ser europea y las respuestas nacionales deberían encajar y complementar la normativa europea, no duplicarla (5) .

En definitiva, en el plano europeo la preservación de la «soberanía digital» pasa por el desarrollo de una «soberanía europea», mientas que la fragmentación sólo puede conducir a la pérdida de terreno frente a los gigantes extraeuropeos emergentes y emergidos.

Finalmente, a la Unión Europea se le plantea el reto de reivindicarse frente al mundo y frente a sus ciudadanos. Existe hoy en día una competición entre distintas concepciones del orden internacional e interno, y lo primero que sorprende en este debate es la pérdida de confianza que se observa en su propio modelo por parte europea, frente a un modelo estadounidense caracterizado por fuertes desigualdades y la limitación en la cobertura social y sanitaria, y un modelo chino en el que se pone el acento en el crecimiento económico pero se tiende a pasar por alto el elevado coste en términos de autonomía personal.

Aun teniendo en cuenta los efectos de la Gran Recesión, teniendo en cuenta en particular los logros del modelo europeo de economía social de mercado, tanto en términos de bienestar y de libertad individual como de paz y seguridad, resulta un tanto sorprendente el sentimiento de crisis moral que parece atravesar la Unión, algo que requiere de una estrategia de comunicación. Para ello, más allá de la idea de resiliencia que propugna la Estrategia global de la UE, es necesario recuperar la confianza en la Unión como poder transformador, tanto interna como externamente. Esta debería ser la piedra angular de la comunicación estratégica europea.

Conclusión

La tensión entre el principio de no injerencia en los asuntos internos de los estados y el respeto de los derechos fundamentales está hoy más vigente que nunca, porque el desarrollo de los derechos individuales en la Red puede ser la vía de entrada de injerencia extranjera maliciosa. En el plano de la sociedad internacional en su conjunto, a diferencia de otros espacios de conflicto entre los Estados, en que la concertación ha acabado sucediendo a la confrontación, en el campo de la desinformación no existe un precipitado jurídico como el consagrado en las grandes convenciones que reflejan el derecho internacional contemporáneo. Pareciera más bien que estamos en los primeros pasos de este ámbito de conflicto, en una especie de estado de naturaleza. Para superar ese estado, además de protegerse y de negar a posibles adversarios las ventajas que pudieran esperar de un mundo anómico, hay que comenzar a sentar las bases de principios y normas que faciliten la convivencia internacional, mediante la regulación de este nuevo bien público global, por muy difícil que parezca hoy.

En el plano europeo, se está poniendo en pie toda una batería de medidas de defensa frente a la desinformación, pero la actitud defensiva no es suficiente. Es necesario generar una suerte de «soberanía digital» en el terreno regulatorio e industrial. Hace falta además una capacidad de proyección hacia el exterior de la UE como poder transformador del entorno internacional, en cuyo desarrollo la Unión Europa muestre más autoconfianza en su sistema político y económico, que al fin y al cabo, con todos sus males, ha alcanzado los mayores niveles de democracia, libertad, paz, prosperidad, combinada con protección social que se existen hasta ahora en el mundo.

En cuanto a España, dados los retos de imagen internacional a los que nos enfrentamos, una futura Estrategia de acción exterior (6) y el diseño institucional de nuestra proyección internacional deberían configurar la comunicación exterior y la lucha contra la desinformación como uno de sus capítulos esenciales.

 

 

(1) Joseph. S. Nye, How Sharp Power Threatens Soft Power, Foreign Affairs, January 2018

(2) Ana Palacio, Estrategia contra la desinformación, El Mundo 14 de marzo de 2019

(3) Elisa Lledó, Miguel Otero Iglesias , Los intereses españoles en la agenda digital y la política industrial de la UE, Real Instituto Elcano, ARI 39/2019, 5 de abril de 2019

(4) Julia Olmo, Desinformación: concepto y perspectivas, Real Instituto Elcano, ARI 41/2019 de 9 de abril de 2019

(5) Para un enfoque distinto véase: Carlos Galán Cordero, El papel del sector privado en la lucha contra la desinformación, Real Instituto Elcano, ARI 40/2019, 9 de abril de 2019

(6) En el sentido del artículo 35 de la Ley 2/2014 de Acción y del Servicio Exterior del Estado.

 

Twitter@MAECgob

  • 29 jul @MAECgob * El @MAECgob, @JosepBorrellF, y la Administradora Provisional Única de @rtve, Rosa María Mateo, han firmado un Proto… https://t.co/CCulGBVG7u
  • 29 jul @MAECgob * ¿Estas #vacaciones viajas al exterior? ¡Mucho cuidado en los medios de #transporte y lugares como #aeropuertos! 📦… https://t.co/Td7D3W97PI
  • 29 jul @MAECgob * RT @WFP_es: @WFP_UNHAS @ONU_es @WFP_WAfrica @WFPLogistics En 2018, @WFP_UNHAS en #Malí transportó a 1️⃣0️⃣.2️⃣0️⃣4️⃣ pasajeros pertenecient…
  • 29 jul @MAECgob * @AECID_es @el_BID 💡El programa persigue la universalización sostenible del acceso al servicio eléctrico en zonas ru… https://t.co/6XaMokHGiv
  • 29 jul @MAECgob * El Fondo para la Promoción del #Desarrollo (#FONPRODE) de @AECID_es financiará con un crédito de 20 M$ el Programa… https://t.co/rev1bele97
  • 29 jul @MAECgob * RT @CienciaGob: 🌍 El @sepiegob ha adjudicado más de 31,1 millones de euros para proyectos #ErasmusPlus de innovación e intercambio de buena…
  • 29 jul @MAECgob * RT @AECID_es: ¿Sabes cuál es el papel de la @CooperacionESP en América Latina y Caribe en cuanto a género? A través del #FCAS intervenimo…
  • 29 jul @MAECgob * La Fundación @MujeresxAfrica convoca la 5.ª edición de su programa de #becas "#EllasInvestigan" dirigido a… https://t.co/JQjpWpZmOC
  • 29 jul @MAECgob * #FelizLunes Esta semana la agenda de @JosepBorrellF incluye encuentros con el coordinador antiterrorista de la #UE… https://t.co/5l5c3cAyIw
  • 28 jul @MAECgob * 🚘 Si este #verano vas a #conducir en el extranjero, ¡infórmate sobre la normativa en tu país de destino! 🤔 ¿Necesi… https://t.co/SYOmiBCTl2
  • 28 jul @MAECgob * 🇬🇧🇪🇺🇪🇸 ¿Cómo prepararse ante el #Brexit? 📲Consulta el portal "Preparados para el Brexit" para conocer toda la actu… https://t.co/mY7sXXhmsp
  • 27 jul @MAECgob * RT @InstCervantes: ⚡️ El Instituto ha celebrado esta semana su Reunión Anual de Directores: #SanLorenzodeElEscorialIC En la cita ha marcado…
  • 27 jul @MAECgob * 🕹️ ¿Este #verano viajas al exterior y quieres llevar tu #dron? Recuerda: ¡no siempre está permitido! ✈️ Consulta c… https://t.co/ahS5AenMFC
  • 27 jul @MAECgob * ¿Conoces a los ganadores de la #YoungFilmmakersCompetition de la #UE 🇪🇺? 🎥 Cinco jóvenes cineastas, entre ellos el… https://t.co/M8kkW9rASQ
  • 27 jul @MAECgob * #Comunicado: El Gobierno de #España lamenta el fallecimiento del Cardenal Jaime Ortega y desea trasladar sus condol… https://t.co/3oJlXg2aO5
  • Cuenta de Twitter del Ministerio en Inglés
  • Blog del Ministerio
  • ATLAS
  • Página de Participación Ciudadana
  • Página Portal de Transparencia
  • MAEUEC / Sede Palacio de Santa Cruz
    Plaza de la Provincia, 1
    28012 MADRID
    Tfno: 91 379 97 00
  • MAEUEC / Sede Palacio de Viana
    Duque de Rivas, 1
    28071 MADRID
    Tfno: 91 379 97 00
  • MAEUEC / Sede Torres Ágora
    Serrano Galvache, 26
    28033 MADRID
    Tfno: 91 379 97 00
  • AECID
    Avda. Reyes Católicos, 4
    28040 MADRID
    Tfno: 91 583 81 00 / 01
    Fax: 91 583 83 10 / 11
  • Dirección General de Españoles en el Exterior y de Asuntos Consulares
    C/ Pechuán, 1
    28002 MADRID
    Tfno: 91 379 17 00
Gobierno de España
©Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación
Portal gestionado por la Dirección General de Comunicación e Información Diplomática
Premio Ciudadanía 2016
Premio Ciudadanía 2016